Jack Johnson trajo un poco de arena y mar al cemento porteño

El Personal Fest volvió al club Ciudad, después de tener sede por varias ediciones en GEBA. En ese contexto y tras una jornada de música dividida en tres escenarios, rodeados de emojis gigantes: un arcoíris, un pato amarillo que se reflejaba en el agua, un toro mecánico y un pelotero, Jack Johnson contagió un poco de su brisa marina. En los alrededores, la proximidad de Aeroparque terminó de convertir la escena en un equilibrio entre viaje de ruta con toques de ciudad, folk y urbanidad, mar y cemento. Es que al escucharlo al estadounidense nacido en Hawai y su propuesta relajada es inevitable pensar en un día soleado y menear la cabeza de manera involuntaria.

El músico y ex surfista cerró la noche con un setlist festivalero y lleno de armonía. Tocó durante una hora y media donde aprovechó para presentar “My Mind´s for Sale”, uno de sus temas nuevos de All the Light Above It too, su último -y séptimo- disco, que lanzó el pasado septiembre tras cuatro años de ausencia. La canción está inspirada en Donald Trump. “No me interesa tu paranoia, tus muros de nosotros contra ellos”, canta Johnson en un claro mensaje de repudio al presidente de su país. Además hizo un repaso de su carrera con clásicos como “I Got You”, “Banana Pancakes”, “Good People” y “Upside Down”. Con una sonrisa hipnótica que trae consigo todo la potencia del mar, el hawaiano, que viaja con su mujer Kim y sus tres hijos, fue cambiando de guitarra a ukulele y explicando algunos de sus momentos de inspiración. “Escribir canciones es limpiar mi cabeza”,dijo este año en una entrevista conLA NACION. Pero además es explicarle cosas a sus hijos, como por ejemplo quién es Trump.

Casi sin detenerse Jack, que está de visita por tercera vez en el país, fue introduciendo a sus tres mosqueteros, quienes desde el bajo -Merlo Podlewski- el cajón y la batería -Adam Topol-, la melódica, el teclado o el acordeón -Zach Gill- lo secundaron durante todo el show. Las palabras en español y la promesa de que la próxima vez lo iba a hacer mejor fueron parte del encantamiento que combinado con las historias detrás de cada una de sus letras llenaron de una sensación entre melosa y tierna el aire. “Uno de mis hijos tocó la guitarra y la desafinó. Cuando lo descubrí, decidí componer así”, explicaba el creador de La Kokua Hawaii Fundation, una ONG que vela por el medio ambiente. Y así con pocas interrupciones y algunos pocos momentos más power para después volver al relajo del folk playero, se fueron prendiendo las luces del club. Y así pasaron “Shot Reverse Shot”, “If I Had Eyes”, “Foxy Lady” para terminar con “At Or With Me” y por último, “Better Together”.

La despedida de los IKV (hasta nuevo aviso)

Más temprano y en el mismo escenario los IKV dieron su último recital antes de entrar en un impasse con la banda. Tanto Dante Spinetta como Emma Horvilleur van a enfocarse nuevamente en sus carreras solistas. De hecho, el hijo de Luis Alberto ya lanzó “Puñal”, su nuevo álbum. “Es nuestro último show en Buenos Aires en mucho tiempo, ¡así que vamos a agitarla!”, pidió Dante luego de que los Illya Kuryaki & The Valderramas arrancaran con el set, donde no faltaron temas para seguir su consigna como “Jennifer del Estero”, “Ula ula” y “Jaguar House”. Luego de un repaso de sus clásicos, un saludo especial al baterista Pablo González que cumplía años, los IKV se despidieron hasta nuevo aviso con “Coolo” y “Abajarame”.

Esta tarde, a partir de las 16, tendrá lugar la segunda jornada del festival -que en su primer día contó con 25 mil espectadores-. Mientras que Los Fabulosos Cadillacs serán la banda local, Phoenix cerrará el escenario principal pasadas las 22.

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